Gestión Emocional Infantil: asignatura obligatoria

Los niños y los adolescentes experimentan, en muchas ocasiones, dificultades cotidianas que obstaculizan, de algún modo, su bienestar. El hogar y el espacio educativo son los dos escenarios principales, en la rutina infantil. Es por ello, que en estos contextos, surgen la mayoría de obstáculos, conflictos y/o situaciones inestables.

La mayoría de bloqueos o conflictos que presenta un niño, no suelen ser por cuestiones patológicas, pero en la sociedad etiquetamos rápidamente con términos, que no han sido previamente diagnosticados, por un profesional sanitario. Es evidente, que todo les marca notablemente, creando a veces miedos e impedimentos, pero la mayoría pueden superarse. 

Los niños son niños, van a quererlo todo, van a quererlo ya y harán todo lo posible para cubrir sus necesidades de atención y amor. Esas necesidades toman muchas formas a nivel de comportamiento y actitudes. Suelen expresar sus apuros, como una forma de supervivencia, con dificultades para expresar y gestionar sus emociones.

Ocasionalmente, padres y madres se plantean la posibilidad de buscar apoyo para sus hijos/as. El coaching es un ejemplo de iniciativa posible, gracias al espacio vital de creatividad, descubrimiento y refuerzo de confianza que enmarca. Gracias al proceso que encuadran estos aspectos, el/la niño/a ganará autoestima, seguridad, motivación y se beneficiaran con ello, sus relaciones personales.

ASIGNATURA OBLIGATORIA PARA PADRES Y MADRES E HIJOS/AS

No existe la cultura de gestionar las emociones en familia, de encontrar espacios de tiempo para resolver y abordar, situaciones complicadas tomando a los referentes paternos, como mentores. ¿Sabías que a través del juego, se pueden gestionar también, las emociones del núcleo familiar y de los más pequeños? Gracias a ello, se proporcionan, herramientas y recursos para solventar los pequeños o grandes tropiezos de su cotidianidad y algo, muy importante, que no debe quedarse en un segundo plano. Aparece el instinto de pedir ayuda cuando detectan, que el obstáculo queda fuera de su alcance. 

Si tienes hijos/as, no es necesario que esperes a que aparezca un problema. Aprender a gestionar las emociones infantiles, debería ser asignatura obligatoria para todas las familias. Debería estar entre las prioridades de toda madre y padre pues, la salud y bienestar de nuestros descendientes depende de ello, pero en consecuencia, también depende la nuestra. Ganar herramientas y recursos para proporcionar mayor paz y ventura a nuestro núcleo familiar es invertir en felicidad, prevención, salud  y oportunidades para cada uno de sus miembros. ¿Cómo lo ves, merece la pena, verdad?

“Es más fácil construir niños fuertes que reparar adultos rotos."

– Anónimo

×

Powered by WhatsApp Chat

× ¿Tienes alguna duda?