¡No te reprimas, escribe!

 Las jornadas que vivimos están llenas de situaciones, vivencias, lecciones, momentos, detalles, conexiones. Estas nos crean unos estímulos, sensaciones, emociones y sentimientos que nos afectan en mayor o menor grado.

 

El cúmulo de los días, experiencias y emociones va generando un hilo de decisiones, estados de ánimo y actitudes. Frecuentemente, nuestra forma de vivir nos permite gestionar lo que va viniendo, de una forma saludable. Sin embargo, alguna situación se atraganta, y tenemos la necesidad de compartirlo con alguien o simplemente exteriorizarlo, de alguna forma.

 

ANALIZATE SINCERAMENTE

 

En primer lugar, si analizamos nuestra vida o la etapa en la que nos encontramos actualmente, podremos ser conscientes de si tenemos problemas u obstáculos a solucionar o mejorar. En muchas ocasiones, las personas tenemos las herramientas suficientes para resolver y aceptar los conflictos de la vida. En otras, necesitamos a familiares, amistades o profesionales que nos ayuden. 

 

En segundo lugar, tras este análisis, que merece la pena que sea sincero con una/o misma/o, llega la voluntad de resolución. ¿Cuántas veces has vivido una situación complicada que no hayas querido resolver? ¿Ninguna? Sin embargo, ¿Cuántas veces te ha costado pedir ayuda o consejo? Ya sea porque pensamos que no lo necesitamos, por no querer molestar a los demás o por miedo a que nos juzguen, muchas veces nos reprimimos.

 

No exteriorizar esa represión, supone encogerse emocionalmente y vivir acongojada/o. La suma de estas acciones, termina suponiendo un cambio emocional, posibles distorsiones de la realidad, futuros nuevos conflictos y un estado de estrés crónico. ¿No pinta bien, verdad?

 

Aceptamos la voluntad de cada persona, así como también, sabemos que no es necesario tratar todos los obstáculos haciendo terapia, ni tampoco atosigar a los demás con cada tropiezo que damos. Todos tenemos nuestras cosas. Llegados a este punto, evidentemente, hay que exteriorizar de otra forma. ¿Cómo?

 

¡LA CUESTIÓN ES SACAR!

 

¡Escribiendo! Tanto da si es a mano o con cualquier dispositivo electrónico, ¡la cuestión es sacar! Hay muchas técnicas de escritura, que permiten transformar nuestro estado de ánimo y ser conscientes, de nuevas perspectivas u oportunidades de la vida. Nosotros nos vamos a centrar solo en una. La escritura en positivo.

 

Encuentra el mejor momento de tu día, ya sea a última hora antes de ir a dormir, cuando desayunas, con un té,…dedícate como mínimo 10 minutos al día para sacar todo lo que te preocupa y dale la vuelta. Escribe tu día, sintiéndote agradecida/o por todo lo bueno que tienes y aportas. Porque no te engañes, por muchos problemas o difícil situación que tengas, siempre hay cosas positivas y buenas en ti. 

 

Te recomendamos que escribas como si fuera un diario, valorando lo bueno, desechando lo que no lo es tanto, fijándote objetivos o metas pero sobre todo, expresando cómo te sientes y cómo decides sentirte una vez has sido consciente de todo lo que te rodea. ¡No te lo creerás!, pero tras esta práctica sentirás un gran alivio. A medida, de que lo apliques en tu día a día, verás la capacidad transformadora y resolutiva que esta práctica te aporta. Cómo eres tú quien decide hacerlo, eres tú quién te superas. Esto gratifica enormemente.

“Tu vida es tu historia. Escríbela bien. Edítala a menudo."

Susan Stattam

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