Fórmula juventud

 Todos hemos escuchado las múltiples teorías relacionadas con el bienestar, estilo de vida saludable y las complicaciones que pueden aparecer por no cuidarnos lo suficiente. Nos enseñan a llevar un estilo de vida saludable pero ¿por qué? 

Conocemos que la dieta y los hábitos saludables alargan la vida para evitar y retrasar una gran variedad de enfermedades crónicas, relacionadas con la edad, inflamación, estrés oxidativo y muerte celular programada. Todo ello son procesos relacionados con la longitud de los telómeros.

LOS TELÓMEROS

Los telómeros son la parte final de los cromosomas, actuando como protectores y reduciéndose con cada división celular. Las células tienen la capacidad de reproducirse hasta 50 veces, hasta que el telómero se acorta definitivamente y la célula muere. Se da, entonces, el llamado límite de Hayflick.

Durante este proceso de división celular, hasta llegar al límite Hayflick, se da un proceso de vejez celular y a la vez, la senescencia celular, un proceso alternativo a la muerte celular programada, que además, repara y desinflama tejidos, suprime la aparición de tumores y retrasa el envejecimiento.

Estudios científicos centrados en la investigación sobre los telómeros, nos cuentan que existen formas para modificar el límite de Hayflick a voluntad y así tener un control sobre la vida y duplicación de las células. Gracias a los hábitos saludables, que tanto conocemos ya, las personas somos capaces de retardar el acortamiento de los telómeros, y con ello retrasar el envejecimiento.

¿Surrealista? Es bien conocido que el desarrollo de toda persona se inicia en el útero materno. El embarazo afecta e influye sobretodo en el desarrollo celular, del embrión pero también tiene un impacto directo en la vida adulta. Lo que ocurre en la infancia, afecta en la juventud y en la vejez. Por ello, cuanto antes seamos conscientes de la capacidad de alargar y mantener la longitud de nuestros telómeros, más años, probablemente viviremos. 

¿Todavía suena más irreal, verdad? Pues bien, la bióloga molecular, Elisabeth Blackburn, afirma que si somos capaces de controlar el estrés que nos generan las situaciones de la vida y las afrontamos de un modo positivo, seremos capaces de alargar nuestra longevidad aproximadamente, 7 años y medio. Algunas de las técnicas psicosomáticas, que son capaces de reducir el estrés y aumentar la concentración de telomerasa y regenerar los telómeros son la meditación, el chi kung, el yoga.

DE 3 SEMANAS A 4 MESES

Seguramente, si pudiéramos conocer el tamaño de nuestros telómeros, no podríamos saber cuántos años nos quedan de vida, pero sí en qué estado de salud y envejecimiento se encuentra nuestro organismo. Aunque todo el mundo sabe si trata bien a su organismo o no. Realizando varios cambios en el modo de vida, podemos incrementar la longitud telomérica, en un plazo de 3 semanas a 4 meses.

Esos cambios, que son la fórmula de la juventud o antiedad, consisten en no estar desnutrido pero tampoco comer hasta reventar, exiliar el estrés con técnicas de relajación y optando por una actitud positiva y calmada, dormir entre 7 y 8 horas descansando lo mejor posible, reducir el consumo de alcohol y azúcar, dedicar 45 minutos de ejercicio físico y mental (puedes realizar 30’ de ejercicio físico y 15’ de estimulación mental,por ejemplo) y socializando semanalmente ya sea con familiares, amistades, actividades de ocio y/o formación (presencialmente, telefónicamente,…). 

La teoría sigue estando muy bien, ¿verdad? Nadie ha dicho que sea fácil, ni que sea un estilo de vida que se deba seguir obligatoriamente, pero estamos seguros, que si a nosotros, nos ha hecho un “click” la cabeza y hemos fantaseado, imaginándonos controlando nuestro envejecimiento y nuestras divisiones celulares. Probablemente, a muchas personas también les pase. Algunas, mejorarán su estilo de vida y con ello su salud y su bienestar.

“El secreto de la longevidad: comer la mitad, andar el doble y reírse el triple."

– Anónimo

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